Sigo errando, como un año atrás. Estornudo y sonrío. Trago saliva curativa que no surte efecto. Memorizo matrículas cuando conduzco. Detesto el proyecto que me ha hecho el arquitecto. Rima por casualidad pero, estoy de mala hostia aposta.
A ratos a oscuras, a ratos a claras. Y, pasé el verano viajando al puto pozo y rumbeando en conciertos. Me quedo con aquella canción de Ojos de Brujo que decía: ”no vale la pena tanta pena, ninguna pena”.
Lo que te haces esperar, menos mal que sólo por el estoy de mala hostia aposta ya merece la pena.
Hola pocera,
Sigo en el curro, estaba echando un vistado a tu blog y he visto lo de pocera. Mare mia, mare mia, tienes que dejarlo ya, en serio, muevete.. Y animo..
Un besi desde Barcelona.
Memorizar matrículas al con ducir, es lo más cercano a leer mientgras se maneja, en lo que se inventa un auto realmente AUTOmático. El tiempo se mata, pero en realidad nos va matando a todos, total el tiempo ni siquiera existe (ja, digámoslo al que está en el asiento del dentista). Saludos.
Auch, nos parecemos mucho. Te dejo un montón de besos. Chau.